- ¿Por qué y cuanto es necesario flexionar las rodillas?
- ¿Por qué la espalda debe estar recta y no curvada?
- Cuanto hay que inclinarse desde la cintura?
La postura que tomas al colocarte ante la bola afecta a muchos aspectos del swing, afecta al camino que sigue el palo en la subida, afecta a la distancia de alejamiento sobre la bola, afecta al equilibrio de tu cuerpo, a posibles tipos de lesiones en caso de postura incorrecta y otras muchas cuestiones sobre las que no profundizaremos en esta lección.
Una buena postura se alcanza inclinando el tronco desde la cintura y flexionando ligeramente las rodillas.
Ponte de pie y manteniendo las piernas rectas te inclinas hacia delante desde la cintura, añade una ligera flexión de rodillas y listo, ya lo tienes.
Parece sencillo verdad, pues a pesar de ello los amateurs cometen siembre los mismos errores. El cuerpo tiende a adquirir la posición de menos esfuerzo. Muchos de vosotros, para inclinaros ante la bola sencillamente… bajáis la cabeza así, lo cual no es correcto.
Otros de vosotros, al inclinaros tenderéis a sacar el culo hacia atrás al ser una posición cómoda por liberar tensión en la parte inferior de la columna, pero es muy perjudicial mantener esta curvatura cuando comenzamos el giro del swing. Si tienes este problema debes meter el culo hacia adelante activando los músculos abdominales, de esta forma.
Pero el problema principal de los amateurs es la curvatura de columna hacia delante cuando nos inclinamos, sobre todo aquellos de vosotros que tenéis o habéis tenido un trabajo de oficina, ante un ordenador durante todo el día.
Al inclinarte hacia adelante desde las caderas, los hombros y la parte del tronco tienden a curvarse por gravedad y por cansancio durante una sesión de prácticas.
Esta curvatura limita considerablemente el giro que podréis realizar durante el swing ya que las vertebras al estar comprimidas por un lado no permiten un giro libre de la columna limitando enormemente la cantidad de giro de hombros que podremos realizar.
Puedes chequear tu postura ante un espejo, poniéndote de perfil, piernas, tronco y cuello erguidos, te inclinas hacia delante desde las caderas, chequea que tu cuello y hombros no caigan en exceso y que no sacas el culo hacia fuera por estar más cómodo.
Una vez en esta posición flexionas un poco las rodillas y listo ya lo tienes.





